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“Flora” nos sumerge en un jardín en todo su esplendor, con motivos exuberantes en primer plano que inundan todo de ritmo y color.
Con esta exposición Carlos Costa vuelve a los orígenes de su trayectoria cuando pintar era una actividad puramente intuitiva, pero añadiéndole la madurez y la consciencia de lo que hace: del manejo de formas y colores y de la fuerza de sus obras.
Su forma de trabajo es pintar al aire libre, en jardines botánicos, el campo o la montaña; en pequeños formatos, que luego desarrolla en obras más grandes en su estudio. Así, Carlos Costa es un artista en la naturaleza, no como un observador de la misma, sino como parte de ella, con la que se mimetiza. Su visión de ésta refleja el ritmo y la sensibilidad que él experimenta en este contexto y traduce en un cromatismo tan característico de su obra, con sus inconfundibles ocres, rojos brillantes, azules intensos, carmines, amarillos medios, púrpuras o violetas que han sido el elemento característico de su última etapa. Otro hilo conductor del artista es su gusto por los trazos sueltos y llenos de fuerza, siempre inconformista, enérgico y lleno de pasión, tras más de 40 años de carrera.
En este proceso surgen formas vegetales y orgánicas que rozan la abstracción en casi todas las obras, pintadas por instinto en una suerte de reflexión plástica y expresión cromática a través del lenguaje del color; sin el objetivo de contar un relato, sino más bien para generar emociones propias al espectador.
Fuente: https://cultura.diputaciondevalladolid.es/visor-de-newsletter/-/journal_content/56/618177/7139625
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