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por Javier Lorente
La iglesia de El Salvador tiene muchos valores pero tiene un daño
patrimonial y estético muy grande en el presbiterio pues han
eliminado el altar, el sagrario y el expositor y queda un muñón
visual en la zona focal, la mas bella y rica de las iglesias. Lo justifican
por razones litúrgicas pero en algunas iglesias no lo han eliminado.
En Roma cuyo obispo es el Papa no han "tocado" nada. Para
adaptarse a la nueva liturgia añaden un discreto altar y un
discreto ambón. Esto es, respetan la herencia del pasado. En
este caso, no. Habría que pensar en restañar este mal.
Lo eliminado está en la propia iglesia. Los restauradores saben
solventar los males que tuvieran lo eliminado no hace mucho.
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